Vol. 1 Núm. 2 (1996)

EDITORIAL


Si no se cuenta con un patrocinio económico institucional, se necesita de la constancia y tenacidad de Sísifo para garantizar la regularidad y permanencia de una publicación no comercial de carácter científico- cultural, como la nuestra.

HISTORIA CARIBE entrega hoy, felizmente, su segundo número, lo cual puede considerarse, a la vez como un éxito y una evidencia de la superación de las dificultades propias de su nacimiento. Por fortuna, estas no apuntan a la carencia de materiales dignos de publicar sobre el área específica que se ha propuesto cubrir la revista, sino a las normales circunstancias financieras a que se ven abocadas las empresas de este tipo, sin .ánimo de lucro y en un entorno como el nuestro.

Con estos son tres los números que completa HISTORIA CARIBE. En Junio de 1993 apareció el número O, bajo la forma de un modesto cuadernillo. A pesar de su realidad lo vimos como expresión de una voluntad: una aspiración en tránsito hacia su realización; persistencia de una idea que anudaba a un reducido círculo de docentes dedicados a la enseñanza y deseosos de incursionar en la investigación histórica regional.

Pero ya con sólo la distribución del segundo número, nuestro número 1, logramos recibir en canje revistas como el Bulletin of Latin American Research del departamento de Antropología Social de la Universidad de Manchester, la revista Interamericana de Bibliografía de la Organización de los Estados Americanos, publicaciones de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla (España), de la Fundación Histórica Tavera (España), del Centro de Información Documental de Archivos Hispánico, revistas del Archivo Nacional de Costa Rica, sus pares panameño y colombiano, la Biblioteca Luis Angel Arango del Banco de la República, El Instituto de Investigaciones de la Orinoquia de la Universidad de Llanos en el departamento del Meta, y un largo etcétera. En fin, publicaciones que se encuentran a disposición de los investigadores locales en el Archivo Histórico del Atlántico, que junto con la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta nos han servido de soportes fundamentales y, provisionalmente, una especie de sede operativa. Y lo más importante, con este primer número, ha sido su reconocimiento internacional al aparecer registrada en la Guia de Información Bibliográfica.

Era uno de nuestros objetivos, faltan por cumplir otros. Lo que sí hemos logrado es superar el parroquial ismo. Convertirnos en un órgano de opinión, de discusión alrededor de la investigación histórica sin temor a las críticas, mucho menos si éstas son inteligentes.

Para este número mantenemos nuestras inquietudes sobre el devenir histórico del Caribe colombiano, de ese mar de vocación universalista escenario de las luchas por el poder marítimo, que éste país andino ha ignorado y querido considerar a histórico.

Publicado: 2012-06-01