Procesos de configuración territorial y conflictos por el agua en el municipio de Pasto, Colombia

Territorial configuration processes and water conflicts in the municipality of Pasto, Colombia

Palabras clave: (en) Community aqueducts, Hydraulic infrastructure, Socio-environmental conflicts, Territory, Urban-rural relations, Wáter
Palabras clave: (es) Acueductos comunitarios, Agua, Conflictos socioambientales, Infraestructura hidráulica, Territorio, Relaciones urbano-rurales

El propósito de este artículo, es analizar los conflictos sociales, políticos y ambientales por el acceso y distribución del agua en los andes suroccidentales de Colombia, específicamente en el municipio de Pasto. A partir del análisis de dos momentos históricos y haciendo uso de una perspectiva etnográfica, muestra cómo las élites políticas y económicas en el municipio, han tenido una posición hegemónica en la definición de los derechos para el acceso al agua, favoreciendo la acumulación y flujo de capital, excluyendo formas de apropiación, uso y distribución del líquido que responden a intereses colectivos, relacionados a la defensa de la autonomía territorial y la legitimación de identidades comunitarias. Esto ha confluido en escenarios de tensiones, que han involucrado pobladores rurales y urbanos, instituciones estatales, gremios económicos y productivos, entre otros.

The purpose of this article is to analyze the social, political and environmental conflicts over the access and distribution of water in the southwestern Andes of Colombia, specifically in the municipality of Pasto. From the analysis of two historical moments and making use of an ethnographic perspective, it shows how the political and economic elites in the municipality have had a hegemonic position in the definition of rights for access to water, favoring the accumulation and flow of capital, excluding forms of appropriation, use and distribution of the liquid that respond to collective interests, related to the defense of territorial autonomy and the legitimation of community identities. This has come together in scenarios of tension, which have involved rural and urban residents, state institutions, economic and productive unions, among others.

Referencias

Acueductos Comunitarios Rurales del Municipio de Pasto. (2015). El agua es una causa de todos. Manuscrito no publicado.
Álvarez, M. T. (2012). Pasto y sus intentos modernizadores en el período de la República Liberal (1930-1946). Historia y Memoria, (5), 201-223.
Masagualli, N., y Lagares, O. (2017). Alternativas del poder político en los movimientos sociales-rurales de Colombia: caso organización indígena del norte del Cauca. Collectivus, Revista de Ciencias Sociales, 4(2), 36-54. DOI https://doi.org/10.15648/Coll.2.2017.3
Boelens, R., Roth, D., & Zwarteveen, M. (2004). Pluralismo legal, derechos locales y gestión del agua: entre el reconocimiento analítico y la estrategia política. En F. Peña (Ed.), Los pueblos indígenas y el agua: desafíos del S XIX (pp. 161–194). México: El Colegio de San Luis/WALIR/IMTA/.
Boelens, Rutgerd, Jaime Hoogesteger, Erik Swyngedouw, Jeroen Vos, y Philippus Wester. (2017). Territorios hidrosociales: una perspectiva desde la ecología política. En C. Salamanca y F. Astudillo (Eds.), Recursos, vínculos y territorios. Inflexiones transversales en torno al agua (pp. 85–104). Argentina: Universidad Nacional de Rosario.
Correa, H. D. (2010). Acueductos Comunitarios, patrimonio público y movimientos sociales. En H. Vélez (Ed.), Justicia hídrica. 7 ensayos como aportes para articular las luchas (pp. 81-106). Bogotá: CENSAT AGUA VIVA.
Heynen, N., Kaika, M., & Swyngedouw, E. (2006). Urban political ecology: politicizing the production of urban natures. En N. Heynen, M. Kaika, & E. Swyngedouw (Eds.), In the Nature of Cities. Urban political ecology and the politics of urban metabolism (pp. 1–19). London: Routledge.
López, M. (2016). Paisajes hídricos urbanos en disputa: Agua, poder y fragmentación urbana en Medellín, Colombia. Medellín: CONFIAR, Penca de Sábila, SINPRO.
Moncada, J., Pérez, C., & Valencia, G. D. V. (2013). Comunidades organizadas y el servicio público de agua potable en Colombia: una defensa de la tercera opción económica desde la teoría de recursos de uso común. Ecos de Economía, 17(37), 125–159.
Montoya, E. (2017). Los acueductos y sistemas de distribución de agua comunitarios en el área rural de Bogotá y la gobernanza del agua en la ciudad. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
Perugache, J. A. (2017). Voltear la tierra para despertar la vida. El resurgimiento de los pueblos del Valle de Atriz, en el municipio de Pasto. Maguaré, 31(1), 153-191.
Quintana, A. P. (2008). El conflicto por la gestión del servicio de acueducto en Dosquebradas (Risaralda-Colombia). Un estudio desde la ecología política (tesis de doctorado). Universidad de Barcelona, Barcelona, España.
Radonic, L. & Kelly-Richards, S. (2015). Pipes and praxis: a methodological contribution to the urban political ecology of water. Journal of Political Ecology, 22, 389-409.
Suarez, N. (2020). Recuperación crítica y devolución sistemática del retorno a la tierra de Orlando Fals Borda. Collectivus, Revista De Ciencias Sociales, 7(1), 13-36. DOI: https://doi.org/10.15648/Collectivus.vol7num1.2020.2528
Velasco, J., y Puerres, L. (24 de enero de 1941). Proceso promovido por Carmela de la Rosa y su esposo Luis E. Gavilanes contra los cabildos de Mocondino, Puerres y Canchala. Fondo Cabildo de Pasto, caja 358, libro 1. Archivo Histórico de Pasto.
Cómo citar
Perugache Salas, J. A. (2020). Procesos de configuración territorial y conflictos por el agua en el municipio de Pasto, Colombia. Collectivus, Revista de Ciencias Sociales, 7(2), 73-90. https://doi.org/10.15648/Collectivus.vol7num2.2020.2674

Visitas al artículo

186

Métricas Dimensions

Métricas PlumX

Descargas

La descarga de datos todavía no está disponible.

Recibido: 17 de noviembre de 2019

Aprobado: 19 de febrero de 2020

PROCESOS DE CONFIGURACIÓN TERRITORIAL Y CONFLICTOS POR EL AGUA EN EL MUNICIPIO DE PASTO, COLOMBIA

Jorge Andrés Perugache Salas*

RESUMEN

El propósito de este artículo, es analizar los conflictos sociales, políticos y ambientales por el acceso y distribución del agua en los andes suroccidentales de Colombia, específicamente en el municipio de Pasto. A partir del análisis de dos momentos históricos y haciendo uso de una perspectiva etnográfica, muestra cómo las élites políticas y económicas en el municipio, han tenido una posición hegemónica en la definición de los derechos para el acceso al agua, favoreciendo la acumulación y flujo de capital, excluyendo formas de apropiación, uso y distribución del líquido que responden a intereses colectivos, relacionados a la defensa de la autonomía territorial y la legitimación de identidades comunitarias. Esto ha confluido en escenarios de tensiones, que han involucrado pobladores rurales y urbanos, instituciones estatales, gremios económicos y productivos, entre otros.

Palabras clave: acueductos comunitarios, agua, conflictos socioambientales, infraestructura hidráulica, territorio, relaciones urbano-rurales.

TERRITORIAL CONFIGURATION PROCESSES AND WATER CONFLICT IN THE MUNICIPALITY OF PASTO, COLOMBIA

ABSTRACT

The purpose of this article is to analyze the social, political and environmental conflicts over the access and distribution of water in the southwestern Andes of Colombia, specifically in the municipality of Pasto. From the analysis of two historical moments and making use of an ethnographic perspective, it shows how the political and economic elites in the municipality have had a hegemonic position in the definition of rights for access to water, favoring the accumulation and flow of capital, excluding forms of appropriation, use and distribution of the liquid that respond to collective interests, related to the defense of territorial autonomy and the legitimation of community identities. This has come together in scenarios of tension, which have involved rural and urban residents, state institutions, economic and productive unions, among others.

Keywords: community aqueducts, hydraulic infrastructure, socio-environmental conflicts, territory, urban-rural relations, water.

1. Introducción

Es importante dar a conocer los avances de esta investigación, la cual estudia las transformaciones en las formas de manejo y uso del agua y su relación con procesos de configuración territorial, en un contexto de relaciones urbano-rurales profundamente desiguales y racializadas. Este texto, se inscribe en las discusiones y el interés de la ecología política a propósito de los elementos sociales, políticos, económicos y culturales que atraviesan la relación entre sociedad y naturaleza. De manera concreta, parte de dos consideraciones: la primera, entender que el manejo y uso del agua está atravesado por relaciones de poder, donde intervienen intereses políticos, económicos y significados culturales sobre este elemento en particular y la naturaleza, en general. La segunda, guiada por la idea de coproducción de la sociedad y la naturaleza. Sostiene que el agua no solamente es un agente pasivo sobre el que recaen acciones e intereses, sino que su materialidad influye y moldea relaciones sociales y políticas, acentuando o limitando relaciones de poder.

Teniendo en cuenta lo anterior, en este trabajo se retoma el concepto de territorio hidrosocial, con el fin de problematizar la relación entre agua y territorio y las disputas que surgen, como resultado de la superposición de distintos significados en torno a estos elementos. Entendidos como “espacios constituidos social, natural y políticamente que son (re)creados mediante las interacciones entre las prácticas humanas, los flujos de agua, las tecnologías hidráulicas, los elementos biofísicos, las estructuras socioeconómicas y las instituciones político-culturales” (Boelens et al., 2017, p.85), los territorios hidrosociales suponen entender el territorio, no solamente como una forma de apropiación económica y cultural del espacio, sino como un escenario donde se producen y reproducen las relaciones de poder en torno al agua.

Una manera de entender los procesos de configuración de los territorios hidrosociales, así como su disputa es a través de la infraestructura hidráulica. Esta se entiende aquí, como una producción sociotécnica que encarna significados e imaginarios en relación con el agua, y tiene un papel determinante en la definición de quiénes se benefician y quiénes son excluidos en el acceso al líquido (Boelens etal., 2017; Swyngedouw, 2009). En este sentido, la infraestructura hidráulica es un campo etnográfico, privilegiado para observar las luchas por el control del agua tanto en el nivel material como simbólico, así como la configuración de ordenamientos territoriales desiguales.

Abordando las investigaciones de Marcela López (2016), y de Radonic y Kelly-Richards (2015), en los contextos colombiano y mexicano, respectivamente, este trabajo se acerca a los arreglos locales para el acceso al agua, que, a través de prácticas cotidianas e infraestructuras, son puestas en práctica por parte de sectores sociales, perjudicados por la distribución desigual de este elemento en contextos urbanos y urbano-rurales. En concreto, intentan comprender los sistemas locales para el manejo del agua y sus transformaciones, y los conflictos y tensiones que emergen por la apropiación, uso y distribución del agua en el municipio de Pasto, en el suroccidente andino colombiano. Para la elaboración de este proyecto, se tuvo en cuenta la revisión de archivos documentales del Archivo Histórico de Pasto y la realización de un trabajo de campo etnográfico intensivo. La investigación, ha estado guiada por una perspectiva de investigación-acción solidaria, tendiente a la construcción colectiva de conocimientos con los sujetos de estudio, mediante el uso de metodologías de carácter participativo y el compromiso social del investigador1.

2. El valle de Atriz, una historia trazada por el agua

El valle de Atriz, donde está asentada la ciudad de Pasto, está ubicado en las estribaciones orientales del volcán Galeras, en el Nudo de los Pastos o Nudo de Huaca, en los andes suroccidentales de Colombia. Históricamente, esta región ha sido el escenario de encuentros de diversos grupos humanos. Desde la fundación hispánica de la ciudad, en la parte baja del valle en 1539, han confluido allí poblaciones de origen europeo, mestizos y pobladores nativos. Sin embargo, estos últimos, han sido desplazados y confinados a la parte alta del valle, congregados en resguardos2 indígenas desde la época colonial hasta mediados del siglo XX, y posteriormente integrados y sujetos administrativamente como corregimientos y veredas rurales, como áreas suburbanas y barrios del municipio de Pasto.

La relación entre los habitantes de la ciudad y los de sus alrededores, son de larga data y no dejan de tener un carácter ambiguo, debido a la mutua dependencia de Pasto por las tierras y recursos de la parte alta del valle de Atriz y de la fuerza de trabajo indígena y campesina, y también, de la dependencia económica de estos últimos de la ciudad. Actualmente, las familias que están conformadas por las, aproximadamente, setenta y cuatro mil personas que viven en el área rural del municipio de Pasto, cuya población total es de cuatrocientos mil habitantes, mezclan las actividades que llevan a cabo en la ciudad con la agricultura, la cría de animales y la elaboración de productos artesanales.

En el contexto geográfico del valle de Atriz, el agua ha sido un elemento central en la apropiación y uso del territorio y la definición de las relaciones de quienes allí habitan. El favorecimiento de algunos sectores, casi siempre de quienes han habitado la parte baja, ha significado el perjuicio de quienes han sido empujados progresivamente hacia la parte alta del valle. Sin embargo, como se verá a continuación, los procesos de configuración territorial, en general, y de uso y apropiación del agua, en particular, han sido una lucha de tensiones y conflictos permanentes. Para ejemplificar esto, este artículo se detiene en dos momentos, en los cuales se intensificaron las disputas por el acceso y distribución del agua en el valle de Atriz y los cuales representaron cambios significativos a nivel social y político para las comunidades rurales que rodean la ciudad de Pasto.

El primero abarca las décadas comprendidas entre los años 1930 y 1950. Durante este período Pasto creció de manera notable a raíz de la apertura de la carretera que la comunica con el norte del país, lo que llevó a la liquidación de los resguardos que rodeaban a la ciudad y la agudización de los conflictos por la tierra y por el agua. El otro período, abarca desde finales de la década del año 2000 hasta el presente. Este se ha caracterizado por un crecimiento urbano sin precedentes, lo que, sumado a otros fenómenos, ha incidido de manera notable en el aumento de los intereses y disputas por el agua, impactando los territorios de las poblaciones rurales del municipio de Pasto.

3. Haciendas y resguardos en el valle de Atriz

El período comprendido entre las décadas de 1930 a 1950, se caracterizó por el apogeo de comercios y pequeñas manufacturas en Pasto, tales como panaderías, aserríos, tejerías, curtiembres y tenerías. Esto ocurrió, gracias a la apertura de la carretera que unió a la región con el resto del país, construida a raíz del conflicto colombo-peruano de 1932. La nueva vía, también favoreció la exportación de productos agrícolas a otros departamentos, incidiendo considerablemente en su producción, así como el crecimiento de la población de Pasto, por la migración proveniente de otras regiones del departamento.

Lo anterior afectó de manera notable la configuración territorial del valle de Atriz, incidiendo en la ampliación de latifundios para la producción agrícola y la reducción de los resguardos indígenas de la parte alta. El interés por las tierras comunales aumentó de manera considerable, porque de allí se extraían recursos como la madera y carbón vegetal para el funcionamiento de los hornos de las panaderías, así como materiales para la construcción, tales como gravas, piedra y arena.

Como consecuencia de la falta de tierra por la sobrepoblación en sus comunidades y el despojo territorial que venían sufriendo desde la época colonial, las comunidades indígenas del valle de Atriz debieron desplazarse hacia las laderas boscosas, migrar a la ciudad o apegarse a las haciendas bajo condiciones serviles. Estos hechos, agravaron los conflictos internos dentro de las comunidades y condujeron a la liquidación de los resguardos indígenas. Con el fin de obviar el largo y costoso trámite que significaba la repartición de las tierras comunales, el Estado colombiano desconoció la existencia de los títulos coloniales y republicanos, declarando estas tierras como baldías y a sus ocupantes como colonos en suelos de la nación. Este proceso culminó en 1950.

3.1. Agua y modernización en Pasto

Durante este período el crecimiento de Pasto, así como el apogeo manufacturero, agrícola y comercial, llevó a la modernización de la infraestructura urbana que tuvo al agua como un componente esencial.

Hasta mediados de la década de 1930, las aguas residuales domésticas y las aguas lluvias de la ciudad, se descargaban en las acequias que bajaban por las principales calles y el agua para consumo, se recogía en pilas distribuidas en varios sectores. Sin embargo, los problemas de higiene derivados de esta situación, sumado al interés estatal por la salubridad pública y los discursos modernistas de la época, resultado de la naciente República Liberal que sucedió décadas de hegemonía conservadora en Colombia, condujeron a una progresiva presión por parte de las élites locales quienes solicitaron al gobierno central, recursos para la construcción del sistema de acueducto y alcantarillado a lo largo de la década de 1930. Estas reclamaciones, que se replicaron en varios puntos del país, condujeron al gobierno de la época a la promulgación de la Campaña de Cultura Aldeana, la cual se propuso transformar la mentalidad popular, mediante la introducción de prácticas modernas (Álvarez, 2012, p.215) y la expedición de una serie de normas, en particular las leyes 65 y 109 de 1936, dirigidas a garantizar la inversión estatal en los servicios públicos de las ciudades, terminando con el monopolio que las empresas privadas tenían desde 1875, para el suministro de agua, a través de concesiones otorgadas por el Estado (Quintana, 2008).

Sin embargo, para el caso del municipio de Pasto, la idea de un acceso público y universal al agua tuvo varios atenuantes. Por una parte, el naciente proyecto de acueducto se proyectó solo para algunos sectores de la ciudad por lo que los habitantes de “barrios obreros” reclamaron mediante oficios y solicitudes a la alcaldía por su conexión a la nueva red de acueducto. Por otra parte, la canalización del río Pasto, cuyas aguas fueron utilizadas para el acueducto, afectó a quienes vivían en la parte alta de la cuenca, donde estaban asentadas las parcialidades indígenas de La Laguna y Buesaquillo. La preocupación de la alcaldía de Pasto por el abastecimiento de agua en la ciudad, condujo a un mayor control sobre las cuencas por parte de funcionarios de esta entidad, influyendo en el manejo que las comunidades indígenas hacían del agua y sus tierras.

De igual manera, el carácter público en la prestación del servicio de acueducto para algunos sectores de Pasto, contrastó con el hecho de que algunos dueños de haciendas, que tenían sus tierras en los límites de la ciudad y los resguardos, entorpecieran el abastecimiento de agua y los sistemas que los indígenas utilizaban para tal fin. Esto dio lugar a disputas que se dirimieron a través de largos procesos judiciales, al cabo de los cuales quienes resultaban favorecidos, generalmente, fueron los hacendados, quienes a su vez tenían vínculos políticos e incluso familiares con funcionarios de la alcaldía y los despachos judiciales. Para ejemplificar esto, se mostrará un caso que involucró a las parcialidades indígenas de Puerres, Canchala y Mocondino y los propietarios de la hacienda El Tejar, en el sector suroriental del valle de Atriz.

3.2. Acequias, chorros y pocetas

Los habitantes de Mocondino, Puerres y Canchala, se abastecían del agua que provenía del páramo y descendía por una caída de agua conocida hasta la actualidad como La Toma, a través de un sistema de acequias, pilas y chorros. El agua se encausaba a través de una acequia general, que servía a los tres pueblos y cuya limpieza se hacía periódicamente por medio de mingas, un sistema de trabajo comunitario andino de origen prehispánico. De la acequia, salían pequeñas derivaciones que llevaban el agua a varias viviendas. Las familias construían chorros, construcciones rudimentarias hechas con piedras y tejas, para la recolección del líquido los cuales eran compartidos por entre tres y cuatro casas.

Además de las discrepancias frecuentes, como la contaminación del agua cuando se lavaba ropa, los conflictos más acuciantes por el uso del agua en estas poblaciones involucraron a sus cabildos3 y los dueños de las haciendas ubicadas en la parte baja del valle. Estos casos, implicaron a varios miembros de la familia De la Rosa, propietarios de extensos latifundios dedicados a la cría de ganado, que lindaban con los resguardos indígenas de Puerres, Canchala y Mocondino. Uno de estos episodios tuvo lugar en 1939, cuando Carmela De la Rosa de Gavilanes, mediante su apoderado y hermano Luis Ignacio De la Rosa, elevó una queja ante la alcaldía de Pasto, por la obstaculización de un cauce de agua artificial que corría hacia sus propiedades en la hacienda El Tejar.

En junio de 1940, el alcalde de Pasto Alberto Ricaurte, esposo de la sobrina de la querellante, impuso una multa a los cabildos de Puerres, Mocondino y Canchala debido a la obstrucción del cauce artificial. En 1941, José Velasco y Leónidas Puerres, cabildantes de Canchala y Puerres respectivamente, además de apelar la multa impuesta por la alcaldía, denunciaron la grave situación que afrontaban por la falta de agua ocasionada por la desviación artificial que todavía mantenía la señora Carmela De la Rosa de Gavilanes:

(…) cuando la señora de Gavilanes quiere llevar las aguas a su fundo, es entonces cuando llegan a ver las personas afectadas, con ese hecho, el mal que se les causa y para atender a sus necesidades -EL AGUA ES UNA NECESIDAD ESENCIAL- es entonces cuando se disponen a hacerse respetar y efectivamente quitan todo obstáculo que a la corriente se ponga, ya sea natural o artificial, ya sea de barro o de cal y ladrillo. Es lo que se llama limpieza del cauce. La poceta en referencia o el obstáculo a la corriente, como lo llamamos nosotros no alcanzó a permanecer ni diez días, porque no podía convenirse el hecho injustificado de entregar hasta el agua a personas que no la han tenido nunca, que no tienen necesidad ni menos derecho a ella. (f. 269r).

En general, en los expedientes judiciales de todos los procesos que enfrentaron a propietarios de haciendas e indígenas, se aprecia como progresivamente, a la par del crecimiento urbano, de los latifundios, de la reducción de los resguardos y su sobrepoblación, aumentaron los intereses por las aguas que bajaban de la parte alta del valle de Atriz. Es sugerente ver cómo estos intereses pueden materializarse en la infraestructura construida para el manejo del agua, lo cual a su vez incide en el beneficio de ciertos sectores y el perjuicio de otros.

Por una parte, la red de acueducto de la ciudad afectó el manejo del agua que los indígenas hacían en la parte alta de la cuenca, además la red construida benefició solamente a algunos barrios de Pasto, donde se encontraban sectores con los más altos ingresos. Por otra parte, a propósito de las confrontaciones entre indígenas y hacendados, la infraestructura hidráulica refleja los intereses y visiones en torno al manejo del agua. Para los hacendados, el agua era un bien privado susceptible de ser acaparado, para lo cual construían pocetas y cauces artificiales con el fin de retener el líquido. Para los indígenas en cambio el agua era “una necesidad esencial” que satisfacía necesidades de carácter público, no exclusivamente para beneficio personal (Perugache, 2017, p.169). Por eso, a raíz de la denuncia de Carmela de la Rosa de Gavilanes los indígenas, no concebían que el agua tuviera algún obstáculo y para ellos como algo natural y cotidiano, realizaban la limpieza de los cauces.

Durante las décadas de 1930 y 1940, los comuneros y cabildos enfrentaron con firmeza las acciones emprendidas contra ellos para impedir el uso del agua, participando activamente en los procesos judiciales o bien tomando acciones de hecho, como la limpieza de los obstáculos construidos para retener el agua. Sin embargo, estas acciones deben leerse en el marco de la lucha de las comunidades indígenas por mantener el control no solo sobre el agua, sino también sobre sus territorios.

4. Acueductos comunitarios y conflictos por el agua en el valle de Atriz

4.1. La ficción de la ciudadanía

Luego de la liquidación de los resguardos, la vida de los habitantes de la parte alta del valle de Atriz empeoró debido a la falta de tierra y el aumento de los minifundios, lo que obligó a un buen número de los antiguos comuneros a migrar a otras regiones de Colombia, como el Valle del Cauca, para trabajar en la agroindustria de la caña, al piedemonte amazónico y al Ecuador. Además, aunque dejaron de ser considerados como “menores de edad”, que era el tratamiento que la ley les daba como indígenas, y haberse convertido en “ciudadanos con plenitud de derechos”, los antiguos miembros de las parcialidades siguieron manteniendo una condición social de inferioridad. Esto se evidencia, por ejemplo, en la continuidad de obligaciones originadas en la época colonial, como el servicio obligatorio y gratuito que debían cumplir en la ciudad, en la limpieza y la construcción de calles, edificios e iglesias, a cambio del usufructo de sus resguardos.

El crecimiento de la ciudad fue absorbiendo paulatinamente los antiguos resguardos a partir de mediados de siglo. Los pueblos ubicados en el sector suroriental del valle de Atriz como Puerres, Canchala, Pejendino y Mocondino fueron afectados por los programas de vivienda popular, donde antiguamente estaban ubicadas las haciendas El Tejar y Mercedario desde 1958. Adicional a esto, la reactivación del volcán Galeras, ubicado en las estribaciones occidentales del valle de Atriz, a finales de la década de 1980, agudizó aún más la presión sobre el sector suroriental del municipio. Los barrios construidos a lo largo de la década de 1990, en este sector, forman actualmente un continuo urbano entre Pasto y las veredas Puerres y Canchala.

La historia de la creación de estos barrios, habitados en parte por pobladores provenientes de zonas rurales del departamento y de regiones cercanas como el Putumayo, golpeadas por la agudización del conflicto armado interno en Colombia desde finales de la década de 1990, fue de la mano de la construcción de redes e infraestructuras para el abastecimiento del agua y su manejo autogestionado a través de acueductos comunitarios. Actualmente, en el sector suroriental del municipio de Pasto, existen cinco acueductos de este tipo, que se abastecen de agua de la microcuenca de la quebrada Dolores, la misma que surte del líquido al acueducto del corregimiento de Mocondino, el cual está integrado por las veredas Dolores, Mocondino, Canchala y Puerres. Así, el sector suroriental del valle de Atriz, está caracterizado por la confluencia y entrecruzamiento de distintas redes hidráulicas y de “distintas aguas”, la de EMPOPASTO, la empresa municipal de acueducto y alcantarillado, cuya red abarca solo los barrios ubicados en el perímetro de la ciudad, los acueductos comunitarios de los barrios suburbanos y del corregimiento de Mocondino (ver figuras 1 y 2).

Al panorama descrito anteriormente, se suman los intereses de empresas privadas por el agua de la microcuenca de la quebrada Dolores. A partir de la Ley 142 de 1994, se trasformó la prestación del servicio de agua en Colombia. El Estado, permitió que las empresas privadas entraran a competir en la provisión del agua y posibilitó su uso concesionado a particulares, al considerar al agua como un bien económico. La entrega de concesiones, fue delegada a las autoridades ambientales regionales (corporaciones autónomas regionales). En el caso del municipio de Pasto, la corporación autónoma regional, CORPONARIÑO, ha otorgado concesiones de agua a empresas dedicadas a la producción avícola y porcina de la microcuenca de la quebrada Dolores, establecidas en el corregimiento de Mocondino. Adicional a esto, esta misma institución renovó en años recientes una licencia ambiental a la cantera Calidad, ubicada a escasos cien metros de la orilla de esta quebrada, para la explotación de 80 hectáreas destinadas a la extracción de piedras y materiales de construcción, la cual no ha entrado en funcionamiento por la oposición de las juntas de los acueductos comunitarios de la zona.